EL FIN DE LOS BAÑADORES MILAGRO
Quien sea capaz de contar el número exacto de récords mundiales de natación batidos en los últimos 23 meses que tire la primera piedra. A tiro de ídem… unos 260, más o menos, criterios arriba o abajo. Un jaleo de marcas sin comparación en el universo deportivo.
Tal desbarajuste se armó, que la Federación Internacional de Natación (FINA) cerró el grifo después de varios pasos en falso. Por encima de marcas y presiones varias (Phelps amenazó con retirarse), decidió marchar en dirección contraria al resto de la humanidad, frenando el avance tecnológico. Aquí, lo nuevo es lo antiguo y viceversa. Resumiendo: desde el 1 de enero, los bañadores mágicos al armario y todos con bermudas o slips. ¿Avance o retroceso? Barra libre de opiniones. Se avecinan tiempos de sequía: nuevos récords, hasta la vista
La piscina entera anda todavía revolucionada y sus proveedores aún más, sustituyendo el poliuretano y neopreno –antaño ansiados, ahora prohibidos– por licra y nylon. “Los antiguos bañadores favorecían la flotabilidad; ahora con los nuevos se buscará mejorar la compresión muscular”, asegura Carlos Oliva, de la marca TYR.
Del rendimiento deportivo, hay certezas sin cifras. “Está claro que los antiguos bañadores mejoraban muchísimo las marcas (varios segundos en alguna prueba, incluso)”, apuntan desde Speedo, “pero con los nuevos todavía desconocemos cuánto se retrocede“, completan en Arena. La única sentencia unánime es que se avecinan tiempos de sequía: nuevos récords, hasta la vista.
Adiós al mercadeo en la piscina
Imposible dejar aparcado el asunto económico, también afectado. Los nuevos bañadores andarán por los 150 euros, lejos de los 500 que costaban los antiguos, de apenas un uso. Se acabó una imagen típica en los últimos tiempos, los nadadores pagando en los aeropuertos por exceso de equipaje: bañadores mágicos para vender en las competiciones.
Los antiguos bañadores 
Desde el cuello hasta los tobillos.
Fabricado con poliuretano o neopreno.
No debe tener un efecto de flotabilidad superior a 4 Newton o más antes de vacío y 1 Newton después de vacío.
500 euros la unidad.
Los nuevos bañadores
Desde la cintura a las rodillas (masculinos). 
Fabricado con nylon o licra (bermudas o slip).
No debe tener un efecto de flotabilidad de más de 0,5 Newton medidos después de aplicarse sobre vacío.
Costará unos 150 euros la unidad.
(Artículo extraido de 20minutos.es)



















